sábado, 21 de marzo de 2009

Los ultra-ortodoxos judíos en Israel sufren el efecto mariposa de la crisis


Tienen en promedio seis hijos, dedican su vida al estudio del Judaísmo, y dependen de subvenciones y centros caritativos, un cóctel que convierte a los judíos ultra-ortodoxos en uno de los colectivos israelíes más afectados por la crisis económica.
Con la recesión pegando duro, los benefactores judíos de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña y las instituciones de ayuda en Israel han reducido sus donaciones justo cuando la crisis asoma la cabeza en un país donde los sectores integrados por las personas de estricta observación religiosa figuran entre los más desfavorecidos.
Los ingresos externos de ayudas de centros caritativos y educativos ultra-ortodoxos se calcula en 240 millones de dólares anuales que suponen el 40 por ciento de su requerimiento presupuestal, bajó en el 2008 un 35 por ciento por la caída de las donaciones y la debilidad del dólar, según un estudio efectuado entre 80 de ellas.
Los ultra-ortodoxos son pobres principalmente porque dejan de lado la formación académica para dedicarse a la religiosa, generalmente rechazan trabajar y cuentan con familias numerosas, por lo que sus ingresos se limitan a menudo a los subsidios estatales por hijos y por estudiar la Torá (el Antiguo Testamento).

Sin meterme en un gran lio, diré, que en toda familia siempre habrá quien pretexte cualquier cosa para no tener que trabajar y sobarse el lomo para ganar dignamente lo que se llevara a la boca (por lo menos las monjitas hacen rompope, y administran escuelas y los párrocos pues………….. no tienen tantos hijos).